Hoy venimos a daros una serie de consejos fundamentales para obtener un huerto que siempre sea sano y productivo.

Tener y mantener un huerto aporta mucha satisfacción e incluso salud mental ya que también sirve para demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de crear y producir nuestros propios alimentos en casa. Veréis que no es nada complicado.

A continuación, os dejamos una serie de consejos que seguro que os sirven ya que son muy prácticos:

  1. Lo primero, poseer un terreno de calidad

Para que un huerto sea próspero y obtengamos buenos resultados, es imprescindible tener un suelo que esté en condiciones, es decir, si el suelo está encharcado de más, es necesario fresar la tierra y que de esta forma no se acumule tanta agua. Y al contrario, si está muy seca, será necesario conseguir una mayor cantidad de agua.

No sólo es imprescindible un terreno en condiciones, también es necesario suministrar el abono y el sustrato adecuado.  Para ello, existen muchas formas de conseguirlo, como por ejemplo el abono orgánico que se puede conseguir de forma rápida y es muy sencillo.

Podremos crear el abono incluso en casa, ya que es muy sencillo. Las únicas materias que se necesitan son las siguientes: guano, estiércol o compost. Para ello se puede usar la mezcla de madera, lombrices de tierra u desechos orgánicos como por ejemplo pueden ser las cáscaras de distintas frutas y verduras.

Otro pilar fundamental para el funcionamiento óptimo del terreno y así tener un huerto productivo, es escoger bien el fertilizante que vamos a usar, teniendo en cuenta de lo que necesita la tierra en cada momento.

La recomendación es la siguiente: durante e periodo de crecimiento de las plantas hortícolas, se debe suministrar el fertilizante de manera periódica, de esto se conseguirá que se nutra adecuadamente. Es recomendable el fertilizante de compost.

2. Es necesario plantar con moderación

Para obtener un huerto sano, productivo y beneficioso, lo mejor es comenzar plantando una menor cantidad de variedad de plantas y en función de cómo avance, iremos incorporando distintas variedades.

Para poder sacar el máximo beneficio posible al cultivo, será necesario que al huerto le den al menos 5h diarias de sol para garantizar la efectividad del cultivo ya que  sin esta exposición, no se obtendrán buenos resultados.

3. Plantas acordes a tu zona

Esto lo enlazamos con los puntos anteriores, es decir, la tierra y las plantas tienden a tener unas características u otras en función del clima de la zona. El clima podríamos decir que es uno de los factores más importantes para el huerto.

SI el clima de la zona lo permite, los cultivos son autóctonos, esto quiere decir que su probabilidad de contraer enfermedades o plagas es bastante menor.

Es muy importante controlar y conocer a la perfección el clima de la zona porque así sabrás cuáles son las plantas que más le convienen a tu huerto en cada momento.

Os explicamos unas nociones básicas relacionadas con el clima:

  • Si en la zona en la que se encuentra el huerto existe una gran contaminación, lo más recomendable será plantar los alimentos a los que menos les afecte. Algún ejemplo de estos alimentos pueden ser las zanahorias, la cebolla o el ajo.
  • I el clima es muy seco y caluroso, se recomienda plantar alimentos tales como el tomate, el pimiento o el calabacín, pero siempre teniendo en cuenta que hay que suministrar el agua y el sustrato que sea necesario.
  • Si por el contrario el clima es húmedo y frío, se recomienda cultivar guisantes, col o brócoli.

4. Dispón de las herramientas necesarias

Para trabajar en un huerto y manipular la tierra, las plantas y todos los productos necesarios para su óptimo mantenimiento se necesitan una serie de herramientas que son indispensables para facilitar esta actividad.

Algunas de las herramientas fundamentales son las siguientes: herramienta de riego, guantes de jardinería, un saco para los deshechos, una pala y azadilla pequeñas y un escaradificador pequeño.

5. El huerto es de unas dimensiones concretas, esto quiere decir que no hay que plantar por encima o muy por debajo del espacio del que disponemos. Es necesario dejar el espacio necesario entre plantas para así no cruzar unas plantas con otras, ya que esto provocaría que las plantas compitieran entre si mismas por los mismos nutrientes y así no conseguiríamos una buena cosecha.

Para encontrar la solución a este inconveniente, lo mejor es asociar los cultivos, sembrando plantas que se complementen entre sí, de esta forma lo que se consigue es que se ayuden las unas a las otras a la hora de desarrollarse.

6. Riega sólo cuando sea necesario

Este apartado también es fundamental ya que si nuestro huerto no tiene un riego óptimo, las plantas no serán capaces de desarrollarse de la forma correcta. Es totalmente incorrecto regar de más cuando se tienen dudas de si se ha hecho o no porque es igual de incorrecto regar de más que regar de menos.

El consejo es el siguiente: riega tus plantas al atardecer para así evitar que el sol evapore el agua.

7. Proteger el cultivo con las plagas y enfermedades

Por este motivo, muchas de las personas que quieren empezar a poner un huerto, no se lanzan a ello por miedo a que las plagas o las enfermedades de las plantas acabarán con él rápidamente. Pero todo esto es muy posible gracias a los productos que se anticipan a ello.

Otra opción además de los productos, son las plantas encargadas de prevenir las plagas de forma natural y que de esta manera no perjudiquen a nuestro cultivo.

Además, hay insectos como las abejas que ya sabemos que son muy amigos de las plantas, por lo que también las benefician a la hora de prevenir enfermedades y plagas.

Si os ha gustado toda la información y los consejos que os hemos dado para mantener y cuidar un huerto y de esta forma poder obtener todos los alimentos que queramos plantar, no dudéis en escribirnos y en contarnos qué opináis o qué hacéis vosotros para mantener vuestro huerto.